Por: Paula
Bernal
La actividad física desde muy temprana edad,
favorece la longevidad.
El aumento de la esperanza de vida de la
población en la actualidad esta produciendo cambios culturales significativos,
se esta dejando de ver la vejez como un estado que solo trae consigo
perdidas y déficits, poco a poco se han
ido suprimiendo estas erróneas percepciones que
alteran la imagen de la vejez y las personas que pertenecen a ella y se
va consiguiendo una imagen ajustada a la realidad, demostrando que es posible
vivir mas, vivir mejor y con buena calidad de vida, pero para lograr estas
condiciones es necesario apropiar desde muy temprana edad hábitos saludables,
como por ejemplo la actividad física, de este modo se logra la adquisición del
hábito para la toda la vida.
Beneficios físicos de la actividad física:
Un ejercicio físico controlado y una actividad
física continuada y moderada, proporciona grandes beneficios a la salud de las
personas en la edad adulta.
Estudios
científicos como el realizado por por Lic. Jorge Luis González Domínguez y
Lic. Tomas F Marsal Matos (2008) demuestran los innumerables beneficios fisiológicos de la
actividad física como: Controla la
atrofia muscular, favorece y mejora la movilidad articular, disminuye o frena
la descalcificación ósea, hace mas efectiva la contracción cardiaca, favorece
la eliminación de colesterol (disminuye el riesgo de arterioesclerosis e
hipertensión, reduce el riesgo de formación de coágulos en vasos sanguíneos,
disminuye el riesgo de trombosis y embolias), disminuye el riesgo de infarto
del miocardio, aumenta la capacidad ventiladora y la respiración en general,
reduce / controla la obesidad, disminuye la formación de depósitos (cálculos)
en riñones y conductos urinarios que le hace autosuficiente en los quehaceres
de la vida diaria, amplia el circulo de relaciones sociales, da un sentido lúdico-recreativo
a su tiempo ocio y un aspecto más dinámico en su vida general, mejora la
resistencia, la fuerza y la flexibilidad y mejora la autoestima y la sensación
de bienestar.
Beneficios
psicológicos del ejercicio físico:
El ejercicio
eleva la sensación de bienestar ya que se liberan endorfinas que ayudan a sentirse
bien luego de la actividad física; aumenta la energía propiciando más actitud
para el trabajo; disminuye el insomnio, mejora la atención, la memoria y el razonamiento.
Cuando se
practica en grupo desarrolla y fortalece las relaciones sociales, previene y modifica
ciertas conductas anómalas, como la conducta antisocial.
Godoy et al., en
1984, realizaron un estudio sobre la aplicación del ejercicio físico
como complemento a tratamientos psicológicos de tipo emocional. Estos autores
siguieron un programa de actividades aeróbicas junto con terapia racional
emotiva. Observaron grandes mejoras clínicas e importantes adherencias al
programa. Las posibles explicaciones para estas mejoras podían ser debidas a
los cambios positivos que el ejercicio físico tiene sobre el sistema
cardiorrespiratorio y/o por aumento de la relajación, atención y seguridad en
uno mismo, que en muchas ocasiones ofrece el ejercicio físico.
BIBLIOGRAFIA
·
González
Gallego J. (1992) Filosofía de la
actividad física y del deporte. Cap. 16: "Envejecimiento y actividad
física". Madrid: Ed. Interamericana McGraw-Hill
·
Papalia,
D & wendkos Olds, S & Duskin, R. (2001). Desarrollo humano. Cap. 17 y 18. Mexico: The
McGraw-Hill.


No hay comentarios:
Publicar un comentario